‘Top ten’ geológico de Galicia

Galicia empezó a formarse hace más de 350 millones de años a consecuencia de la colisión de las dos grandes placas continentales: Gondwana y Laurussia. Para conocer su historia geológica, recorremos con el geólogo Juan Ramón Vidal Romaní diez puntos geográficos del territorio gallego que resumen sus principales hitos desde el punto de vista geológico. Lo hacemos en orden cronológico, en un viaje en el tiempo apasionante, desde la Era del Paleozoico hasta la actual configuración de lo que hoy conocemos como Galicia.

1. Plegamiento de Campodola Leixazós (Pliegue tumbado de la Sierra de Courel). Quiroga (Lugo)

Declarado en 2011 Monumento geológico Natural y Lugar de interés Geológico internacional. Se trata de una estructura geológica que recorre Galicia de Norte a Sur, y cuyo afloramiento más visible es en Courel.

Refleja de manera extraordinaria lo sucedido en el punto de unión, después de chocar, de las dos grandes masas continentales, Gondwana y Laurussia, para dar lugar a una placa aun mayor, denominada Pangea. El pliegue tumbado de Campodola-Leixadós es el primer efecto reconocible de la primera etapa geológica de formación de Galicia. De eso hace más de 500 millones de años.

Y así, en este punto y de esa forma, los terrenos de Galicia quedaban unidos por primera vez.

2. Pico Sacro. Boqueixón (A Coruña)

Pico Sacro. Foto: Luis Miguel Bugallo Sánchez / CC BY-SA 3.0.
Pico Sacro. Foto: Luis Miguel Bugallo Sánchez / CC BY-SA 3.0.

El Pico Sacro es el segundo efecto reconocible en el territorio de la primera etapa de formación geológica de Galicia. Esta montaña de cuarzo, en tierra de granitos, es una verdadera rara avis geológica. Su geoforma y composición es resultado de los movimientos tectónicos del paleozoico en la fase final de la orogenia Varisca, hace unos 400 millones de años.

Es un punto relevante en la historia geológica de Galicia porque es donde se soldaron las dos placas tectónicas al chocar. Un inselberg que se eleva sobre el valle del Ulla y que alcanza una altura de 533 m. sobre el nivel del mar. Idealmente al Norte del dique de cuarzo estaría lo que originalmente fue Laurussia y al Sur, Gondwana, marcando una frontera geológica dentro de Galicia.

3. Macizo granítico de O Pindo. Carnota (A Coruña)

Monte Pindo: Foto: AnuskaCM / CC BY-SA 3.0.
Monte Pindo: Foto: AnuskaCM / CC BY-SA 3.0.

El tercer efecto asociado a la colisión tectónica que dio lugar a Galicia en la Era Paleozoica, aun reconocible en el paisaje actual, es el representado por la formación de los granitos entre 295 y 300 millones de años antes de ahora. Los granitos son las primeras rocas formadas en Galicia.

El ejemplo mejor conservado es el macizo granítico de O Pindo. Su morfología corresponde a un cuerpo magmático consolidado en el interior de la Tierra hace 305 millones de años y a unos 20 km de profundidad. En la actualidad se ve en superficie al ser descubierto por la prolongada erosión que afectó a Galicia durante toda la Era Mesozoica.

4. Cabo Ortegal. Cariño (A Coruña)

Cabo Ortegal. Foto: mib18 / CC BY-SA 3.0.
Cabo Ortegal. Foto: mib18 / CC BY-SA 3.0.

En la zona de Cabo Ortegal todavía podemos ver hoy en sus acantilados cómo fue la segunda etapa de formación de Galicia.  A comienzos de la Era del Mesozoico, hace 200 millones de años, durante el Triásico, Pangea empezó a romperse iniciándose la individualización de la Península Ibérica, con el desarrollo de su rasgo más característico: la línea de costa de Galicia, tanto al norte como al oeste.

Los acantilados de Cabo Ortegal, llamados de intraplaca, por ser formados por la rotura de Pangea y no producto de la erosión marina, son los mejor conservados de toda la península Ibérica.

4. Cascada de O Ézaro-Xallas. Dumbría (A Coruña)

Durante la Era Mesozoica (Jurásico y Cretácico), hace 145 millones de años, comienza a abrirse el Océano Atlántico, por lo que los ríos que se movían sobre lo que ahora es Galicia tuvieron oportunidad de llegar al mar. La erosión fluvial realizada por esos ríos va a dar origen a valles fluviales. Estos valles se convertirán, mucho más tarde, durante el Cuaternario, en las actuales rías de Galicia, al ser inundados por el mar.

En algunos casos, si la erosión fluvial se encuentra con rocas muy resistentes, el río no será capaz de excavar totalmente su cauce, lo que se traducirá en la formación de rápidos o cascadas. Todos los ríos gallegos presentan muchos casos o irregularidades de este tipo. El caso más visible de erosión fluvial incompleta es el que se ve en la cascada del río Xallas en su desembocadura hacia el mar.

6. Playa de As Catedrais y Rasa Cantábrica: Burela y Ribadeo (Lugo)

As Catedrais. Foto: Tanja Freibott / CC BY-SA 4.0
As Catedrais. Foto: Tanja Freibott / CC BY-SA 4.0

Entramos ahora en la tercera etapa de la formación geológica de Galicia, perteneciente a Era Cenozoica, hace 65 millones de años. En esta era, las placas Euroasiática e Ibérica, colisionan formando la Cordillera Cantábrica. También se forman, solidariamente, las superficies asociadas a su base, como es el caso de la Rasa Cantábrica, una plataforma litoral aplanada, de unos dos kilómetros de anchura y excavada en esquistos y pizarras. Está situada entre el mar Cantábrico y las estribaciones montañosas. Como la colisión entre las placas Eurasia con Iberia continua todavía produciéndose, su evolución aun no ha terminado.

Por otro lado, la acción del mar contrarresta en parte el levantamiento de la Cordillera y la Rasa cantábricas, excavando en la parte baja de los acantilados cuevas o furnas. La costa de Augas Santas (As Catedrais) tiene este interesante origen.

7. Depresión de Ourense-nacimiento del río Miño.

A Limia. Foto: SGHN.
A Limia. Foto: SGHN.

La Cordillera Cantábrica se prolonga más hacia el sur, hasta llegar a Celanova, siguiendo un sistema de fosas tectónicas, en esa dirección, activas desde el Oligoceno hasta prácticamente el final de la Era Cenozoica, hace 2,5 millones de años.

En su conjunto estas fosas (Abadín-Vilalba, Monforte de Lemos, Maceda, Xinzo de Limia) marcan un gran hundimiento tectónico: la llamada Depresión de Ourense.

Parte del drenaje de la red fluvial que iba hacia las futuras rías gallegas fue desviado hacia el Corredor de Ourense formándose, de esta forma, hace cinco millones de años el Río Miño; curiosamente el más joven de los ríos gallegos, pero el de mayor caudal.

8. Glaciares de Cabeza de Manzaneda y O Courel

Lagoa glaciar de Lucenza, no Courel. Fonte: turismo.ribeirasacra.org.
Lagoa glaciar de Lucenza, no Courel. Fonte: turismo.ribeirasacra.org.

Durante la Era Cenozoica, en la Época del Pleistoceno o Edad del Hielo, hace 2,56 millones de años, se inicia la cuarta etapa de formación geológica de Galicia. La tectónica terciaria que dio lugar a la formación de la Cordillera Cantábrica, Serra de Courel-Ancares y Cabeza de Manzaneda-O Invernadoiro produjo en Galicia determinadas elevaciones selectivas de su relieve. Las cotas de 1.000 metros, o superiores, se convirtieron, en consecuencia, en áreas de acumulación de nieve primero, que luego evolucionó hacia hielo glaciar. Hoy podemos ver en Galicia restos de dos tipos de glaciares: de casquete (Xurés, Manzaneda, Pena Trevinca) y de montaña (Ancares y Courel).

9. Formación de las rías gallegas y procesos dunares. Corrubedo, Ribeira, (A Coruña)

Corrubedo. Foto cedida por Juan Ramón Vidal Romaní.
Corrubedo. Foto cedida por Juan Ramón Vidal Romaní.

En Galicia, a lo largo de todo el Periodo Cuaternario de la Era Cenozoica, los efectos de los cambios en el clima fueron especialmente evidentes en la línea de costa. Se dan dos procesos contrapuestos: clima cálido durante las fases interglaciares y clima frío durante las fases glaciales.

Durante los interglaciares, el clima se calienta y los hielos de ambos polos se funden. En consecuencia, el nivel del mar sube, penetrando profundamente en el interior del continente, inundando el tramo final de los ríos y formando las rías tal y como las conocemos hoy.

La formación de dunas se corresponde, sin embargo, con las fases glaciares y el nivel del mar más bajo, que deja al descubierto la plataforma costera, cubierta de arenas y sometida a la erosión por el viento.

10. Lagunas litorales y bosques costeros pleistocenos. Laguna de Doniños (Ferrol)

Doniños. Foto: Ajuanta.
Doniños. Foto: Ajuanta.

Los dos últimos rasgos morfológicos que nos ayudan a entender la quinta y última etapa de la historia geológica de Galicia, son los producidos por los desplazamientos de las dunas en su camino hacia el continente, durante la era postglacial. En estos desplazamientos, las dunas interceptan pequeñas ensenadas, dando lugar a la formación de lagunas litorales con la última subida del nivel de mar, hace 7.000 años. La Laguna de Doniños (Ferrol) es sin duda la más perfecta de todas las conservadas hasta el día de hoy.

También, las dunas han dado origen a lo que hoy conocemos como bosques fósiles, descubiertos periódicamente por la erosión marina a lo largo de toda la costa de Galicia. Parecieran haber sido enterrados bajo la arena de la playa, pero la realidad es que fueron enterrados por las dunas viajeras desplazadas hacia el continente, al final de cada fase glaciar, a medida que subía el nivel del mar. La edad de estos bosques, en torno a los 7.000 años, nos indica que son restos de la vegetación que colonizó la costa de Galicia al final del último período glacial.

DEIXAR UNHA RESPOSTA

Please enter your comment!
POLÍTICA DE COMENTARIOS:

GCiencia non publicará comentarios ofensivos, que non sexan respectuosos ou que conteñan expresións discriminatorias, difamatorias ou contrarias á lexislación vixente.

GCiencia no publicará comentarios ofensivos, que no sean respetuosos o que contentan expresiones discriminatorias, difamatorias o contrarias a la ley existente.

Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.