La tecnología 5G marca el inicio de una nueva era digital, en la que la inmediatez abre el camino cara innovaciones que antes parecían lejanas. En este campo llevan seis años trabajando Alberto Estévez Caldas y Rubén Pérez Vaz en el centro atlanTTic de la Universidad de Vigo, bajo el Grupo de Tecnologías de la Información (GTI), combinando sus conocimientos sobre 5G con la tecnología de edge computing. Su ambición fue a llevar la investigación más allá: durante tres años desarrollaron un producto denominado edgeContinuum, que combina ambas tecnologías y está dirigido a empresas de telecomunicación, como Telefónica u Orange, o cualquier otra que utilice servicios cloud.
El producto no es una aplicación final ni un servicio cerrado, sino una plataforma software que permite a las empresas desplegar servicios avanzados sobre nodos edge. Su principal ventaja es actuar como un panel de control único: desde una misma interfaz, se pueden gestionar recursos tanto en cloud pública, como AWS o Azure, y también en servidores locales próximos al usuario. Pero, ¿qué es exactamente el edge computing?
Las tecnologías de cloud computing fueron durante los últimos años sustituyendo a los centros de cómputo privados utilizados tradicionalmente por las empresas. Estas soluciones permiten ahorrar costes, pero introducen un problema clave: la latencia. Cuando se necesita una respuesta en tiempo real, por ejemplo, en un dron o en un vehículo autónomo, enviar los datos a un centro de cómputo que no podemos controlar su ubicación puede no ser viable. Aquí entra el edge computing: en vez de procesar los datos en una nube distante, se hace en un servidor próximo al usuario permindo respuestas casi instantáneas.
Con el objetivo de llevar esto a la práctica, durante los últimos dos años llevan trabajado en el proyecto gracias al programa Ignicia de la Xunta de Galicia, que busca trasladar resultados de investigación al comprado.
La importancia del ‘edge computing’
Según Alberto Estévez, el edge computing comienza a ser relevante cuando los grandes proveedores de la nube crean monopolio. AWS de Amazon, Google Cloud o Microsoft Azure concentran una gran parte de los datos de las empresas a nivel global. “El problema es que estas compañías están subiendo mucho sus precios”, explica el investigador de la UVigo. Esto provoca que muchas empresas, ya ahogadas por sus propios costes, tengan que asumir pagos elevados a estos gigantes.
En este contexto aparece el edge computing, que traen de nuevo la nube a las fábricas, permitiendo una latencia muy baja y habilitando nuevas aplicaciones. Sin embargo, traer servidores implica un desafío de gestión: se precisa un equipo grande para controlar todo ese volumen de información. Por eso, las empresas necesitan una herramienta que les ayude y abarate los costes.
Aquí es donde entra edgeContinuum. “Desde el mismo sitio, puedes gestionar los recursos de la nube como los que tienes en la empresa”, explica Alberto Estévez. De este modo, se evita tener un equipo enorme de gestión de infraestructura, pudiendo realizar las mismas tareas con un equipo más pequeño.
Pero las grandes empresas también quieren innovar para mejorar su rentabilidade. La tecnología de edgeContinuum permite que las operadoras no solo vendan conectividad, sino que también ofrezcan servicios de cómputo próximos al usuario, ideales para aplicaciones que requieren latencia mínima o que deben permanecer en un ámbito geográfico concreto.
En tempo real
La plataforma permite la automatización de la gestión de la infraestructura y de aplicaciones en tiempo real. “El objetivo es que una empresa pueda operar con total flexibilidad, sin depender de un único proveedor ni de un equipo técnico especializado”, explica Alberto Estévez, investigador del centro atlanTTic de la Universidad de Vigo. Esto permite utilizar siempre la mejor solución bien sea en términos económicos o técnicos, sin cambiar de plataforma, y gestionar todas las aplicaciones de manera integral.
Al colocar servidores cerca de los usuarios y aprovechar las capacidades de la red 5G, es posible desplegar aplicaciones que responden casi al instante. “Si un usuario está en Vigo, su aplicación debería ejecutarse en un servidor de la misma ciudad”, explica Rubén Pérez, investigador del proyecto. Para eso, se emplea la propia infraestructura de la red 5G, que permite localizar al usuario y activar los recursos más próximos.
Esta combinación entre computación edge y conectividad 5G abre la puerta a nuevos servicios que antes eran inviables. Desde sistemas de videovigilancia inteligente hasta control industrial en tiempo real, edgeContinuum permite que las operadoras no solo ofrezcan conectividad, sino también capacidades de cómputo distribuido.
Aplicaciones prácticas
edgeContinuum está diseñado para adaptarse la múltiples sectores. Entre los más destacados están la logística, la industria, el transporte, la automoción y el uso de drones. En estos ámbitos, la latencia mínima y el control local son esenciales. Por ejemplo, un dron que transmite vídeo en directo y recibe instrucciones de navegación precisa procesar los datos sin retardos, algo que solo es posible con una solución edge.
Además, la plataforma facilita la unificación de servicios. Cada proveedor cloud o el tecnología de nube privada tiene su propia solución de gestión, lo que complica la operativa para los usuarios que utilicen entornos híbridos. “Una empresa que emplee edgeContinuum no va a tener que cambiar ni de herramienta ni de proveedor”, explica Rubén Pérez. Esto permite escalar operaciones sin perder control ni eficiencia.
De este modo, edgeContinuum habilita las nuevas funcionalidades que promete el 5G con la cercanía del edge para hacer posibles estas aplicaciones. Actualmente, aun no tienen la plataforma totalmente activa, pero ya están realizando pilotos reales con operadores de telecomunicaciones y centros de datos, poniendo la tecnología a prueba en escenarios reales.
Hacia una nueva soberanía digital
El equipo detrás de edgeContinuum tiene claro que esta tecnología también puede contribuir a reforzar la soberanía digital europea. Actualmente, la mayor parte de la infraestructura cloud está en manos de tres grandes empresas estadounidenses: Amazon, Google y Microsoft. Esta dependencia representa un riesgo estratégico para Europa, especialmente en contextos de tensión política o económica.
“Tener servidores y computación propios en Europa significa mayor independencia y competitividad”, señala Rubén Pérez. edgeContinuum ofrece a las empresas europeas la posibilidad de decidir dónde procesan sus datos, cómo lo hacen y con qué recursos, sin depender de terceros.
El futuro de la plataforma
El objetivo inmediato del equipo es consolidar edgeContinuum como una spin-off de la Universidad de Vigo, llevando al comprado una solución fuerte y escalable. En la actualidad, trabajan en comercializar la idea entre proveedores y operadores, estableciendo contactos.
Las primeras intervenciones piloto con empresas también les ofrecen la oportunidad de obtener feedback para saber que funcionalidades son las más demandadas. “Es clave hacer pruebas para la implementación comercial”, explican.
“Nuestro objetivo es captar la atención de la mayor parte de clientes potenciales”, comenta Alberto Estévez, y desarrollar la plataforma hasta convertirla en un producto comercial plenamente operativo. edgeContinuum pone en las manos de las empresas europeas el poder de decidir, innovar y competir al máximo nivel.














