María, de 78 años, vive sola desde hace varios años. Aunque habla ocasionalmente con su familia, pasa la mayor parte del tiempo sin compañía. Como ella, muchas personas mayores experimentan la soledad no deseada, afectando a su bienestar emocional y su calidad de vida. Para acompañarlas, el Grupo de Tecnologías de la Información de AtlanTTic de la Universidad de Vigo creó Serenia, un asistente conversacional destinado a las personas mayores, ahora convertido en una spin-off llamada Serenia Solutions.
Hace diez años, el Grupo de Tecnologías de la Información (GTI) desarrollaba investigaciones alrededor del procesamiento de lenguaje natural. Una de ellas se centraba en el análisis de los patrones de lenguaje para detectar indicios de problemas cognitivos y emocionales mediante algoritmos inteligentes. A raíz de la convocatoria del programa Ignicia de la Xunta de Galicia en 2021, nació el proyecto CELIA, una aplicación gratuita con funcionalidades de pago, disponible para Apple, Android, WhatsApp y ordenadores.
Diseñada por psicogerontólogos, su objetivo es acompañar y entretener a las personas mayores. La explotación de la Inteligencia Artificial (IA) generativa y el apoyo de la Consellería de Educación, Ciencia, Universidades y FP fueron claves para el impulso de este proyecto. Ahora hay un pasado y un futuro: por una parte, Francisco Javier González Castaño, director del proyecto CELIA en la Universidad de Vigo, viene de pasar el testigo a Ernest Companys, CEO de Serenia Solutions desde hace aproximadamente un año.
Además, la aplicación permite analizar ciertas patologías sin que el usuario sea consciente. “Cuando llegué, la aplicación tenía módulos avanzados para detección preventiva a partir de conversaciones”, explica Companys, en un chat conversacional basado en IA. Aunque el enfoque inicial era la salud, con el paso del tiempo y la creación de un chatbot surgió la idea de “acompañamiento para la soledad”.
Entrenamiento con modelos de lenguaje natural
“Serenia se comenzó a diseñar antes de que existieran los modelos de lenguaje natural”, explica Javier González. Aunque en la actualidad sí funciona mediante este tipo de modelos, también emplea bases de datos de conocimiento propias y algoritmos específicos para el análisis de patologías de manera transparente a los usuarios, una estrategia patentada por el GTI de la Universidad de Vigo.
Según apunta Ernest Companys, aunque se integran tecnologías propias para procesar lenguaje natural y gestionar flujos de conversación, en ocasiones se deriva hacia ChatGPT o Gemini, en función del sistema que ofrezca mejores respuestas en cada momento.
«También se emplean tecnologías de Text-to-Speech, sintetización e interpretación«, añade Companys. Gracias a estos avances, la aplicación, que inicialmente solo estaba disponible en castellano, amplió su alcance y ahora puede emplearse en cuatro idiomas: gallego, catalán, inglés y castellano.
Innovación en el inicio de los chatbots
Cuando se puso en marcha el proyecto CELIA, ChatGPT no existía tal y como lo conocemos hoy. Frente a estos asistentes conversacionales, el chatbot de la Universidad de Vigo destaca por varias características diferenciales. Por una parte, recuerda al usuario entre interacción e interacción, y por otra, “la relación con el usuario evoluciona como una confianza construida«, explica Javier González.

A estas funcionalidades se añade la capacidad de análisis: se realizan pruebas al usuario a partir de sus interacciones con el chatbot, generando puntuaciones asociadas a determinadas condiciones. “No sustituyen un diagnóstico, pero están estadísticamente relacionadas con los tests estándar”, señala el investigador de atlanTTic. De este modo, constituyen una guía útil para que familiares o cuidadores valoren la conveniencia de acudir a un especialista.
Así, la inteligencia artificial es quien de aprender sobre la persona con la que habla y adaptarse a sus requerimientos. Sin embargo, también necesita un proceso de entrenamiento. Tal y como explica Ernest Companys, cuando se registra un nuevo usuario, el primero que hace Serenia es formular preguntas iniciales para perfilar gustos y preferencias. “A partir de ahí, la conversación se adapta a toda esa información”, explica.
Pruebas piloto
Para validar el funcionamiento de la aplicación, el equipo investigador colaboró con usuarios de la entidad sin ánimo de lucro AFAGA Alzheimer y con psicogerontólogos, con el objetivo de identificar posibles mejoras. De este modo, se desarrollaron diversas pruebas piloto y evaluaciones que permitieron recoger experiencias de uso reales.
«Lo más importante fue la buena acogida por parte de los usuarios«, destaca Javier González, quien señala que en el lanzamiento de la aplicación, a comienzos de 2024, se alcanzaron 15.000 usuarios registrados, con 90.000 sesiones de conversación con el chatbot y 10.000 evaluaciones de desempeño.
Este elevado volumen de consultas e interacciones permitió al equipo investigador introducir mejoras en la interfaz: “Detectamos formas de interacción que no se nos habían ocurrido”, explica González, lo que contribuyó a optimizar la herramienta. Con todo, Ernest Companys advierte que es necesario seguir realizando nuevas pruebas para continuar perfeccionando el sistema.
Un reto: el miedo a la inteligencia artificial
A pesar de su potencial, este asistente conversacional se enfrenta a un gran desafío: el miedo a la inteligencia artificial. “Todos vemos las oportunidades enormes, pero también somos conscientes de los riesgos y peligros”, explica el CEO de la empresa. Las noticias sobre estafas y suplantaciones de identidad son habituales en los medios de comunicación.
Como consecuencia, muchas personas rechazan probar los beneficios que la IA puede ofrecerles. “Tenemos que hacer un trabajo de educación”, señala Companys, quien subraya que, además de buscar un impacto social positivo, la seguridad y la privacidad son aspectos fundamentales e innegociables para la empresa.
Por eso, destacan que la colaboración con el tejido empresarial vinculado a las personas de edad avanzada es clave para ganar confianza. Empresas de cuidados a domicilio y otras organizaciones próximas a los ancianos pueden desempeñar un papel esencial a la hora de transmitir que asistentes conversacionales como Serenia son útiles, seguros y realmente beneficiosos.
De CELIA a Serena Solutions
Para hacer realidad esta tecnología, Ernest Companys explica que el programa Ignicia fue clave. “Permitió dedicar recursos de ingenieros y programadores durante tres años al desarrollo de la aplicación y de los algoritmos”, explica. Gracias a este impulso, el proyecto universitario CELIA dio el salto al ámbito empresarial, convirtiéndose en la spin-off Serenia Solutions.
Cuando Companys se incorporó al equipo, lo hizo con una visión emprendendora y con la intención de ampliar el alcance de la aplicación. “Quería que fuera una herramienta más abierta, accesible para cualquier persona mayor”, comenta. De este modo, cualquier usuario, independientemente de su situación, puede solicitar ayuda o acompañamiento a través de la plataforma. En la actualidad, el siguiente paso de la empresa es abrir una ronda de inversión para continuar su expansión.
En una sociedad cada vez más envejecida, el problema de la soledad no deseada afecta a un número creciente de personas mayores. Soluciones como Serenia ofrecen un acompañamiento próximo y humano a través de la tecnología, contribuyendo a mejorar su bienestar. “Estamos creciendo y mejorando día a día”, concluye Companys.
Consulta la aplicación de Serena Solutions en el siguiente enlace.














