A día de hoy, la industria del mejillón en Galicia se enfrenta a una situación compleja: la escasez de semilla está generando tensiones entre los distintos actores del sector, desde bateeiros hasta conserveras, y la producción se ve afectada. Según datos del CSIC, a lo largo del 2024 se recogió un 21% menos de mejillón que en las dos últimas décadas. Como respuesta a esta problemática, comienzan a surgir iniciativas innovadoras, como el proyecto MytUniSex, impulsado por la Universidad de Vigo.
Liderado por el investigador Ángel Pérez Diz y con el CEO Manuel García al frente, esta idea tiene como objetivo producir semilla de mejillón en laboratorio bajo demanda, así como desarrollar y comercializar líneas de mejillón unisex, seleccionadas por su interés comercial vinculado al color de su vianda.
Gracias al apoyo del programa Ignicia de la Xunta de Galicia, la línea de investigación iniciada por Ángel Pérez en su tesis en el año 2000 consiguió avanzar hasta un TRL 3-4, es decir, hasta la prueba de concepto experimental. En la actualidad, se encuentra ya en un TRL 7, una fase en la que el equipo logró obtener las primeras cosechas de mejillón unisex cultivado en medio natural.
El siguiente paso a corto plazo será la constitución de una spin-off llamada BenjamINN, para la cual ya están buscando inversión, especialmente dentro del sector mejillonero. La creación de esta spin-off deriva del programa Ignicia, que promueve la llegada al mercado de los resultados de investigaciones como esta, a través de la firma de acuerdos de licencia con la industria o creación de spin-offs, como es el caso de MytUniSex.
Hatcheries de mexillón
Como destaca Ángel Pérez, la importancia de este proyecto acerca dos innovaciones principales al sector. Una de ellas es la capacidad de producir mejilla en criaderos controlados en laboratorio, conocidos como hatcheries en inglés. “Hasta donde sabemos, esta técnica aún no se implementó en el mejillón”, explica el investigador principal.
Estos criaderos de mejillón no existen en Europa, pero sí hay iniciativas parecidas en otras partes del mundo con distintas especies, como el mejillón verde en Nueva Zelanda o la ostra en Francia. En estos sistemas, los científicos procuran reproducir los procesos naturales, modificando parámetros como la alimentación o la temperatura para asegurar la disponibilidad continua de semilla a lo largo del año.
A pesar de ser una novedad en el sector gallego, el líder del proyecto considera que la creación de hatcheries es parte de un proceso evolutivo lógico en la acuicultura. Por un lado, permitirían responder mejor a situaciones imprevistas como la escasez de semilla vivida en la última década; por otro, mejorarían la calidad y competitividad de los productos.
El color de los mejillones y la selección unisex
Otra de las innovaciones clave del proyecto MytUniSex tiene que ver con la apariencia del propio mejillón. A través de la selección genética clásica mediante cruces controlados, el equipo busca desarrollar líneas de mejillón con características concretas que tengan mayor valor comercial. Pero, ¿qué buscan? Mejillones con una vianda de color naranja intenso, más atractiva para el consumidor y, en consecuencia, más demandada por las conserveras.
Este color está estrechamente relacionado con el sexo del molusco: “Los mejillones muy naranjas son prácticamente todos hembras, mientras que los de color más pálido son machos”, explica el investigador. A partir de esta relación, trabajan en la producción de líneas que denominan “unisex”, un enfoque con décadas de investigación tanto en la Universidad de Vigo como en otros centros especializados. En Galicia, emplean la especie Mytilus galloprovincialis, propia de la costa atlántica.

Una de las hembras de mejillón de MytUniSex ovulando. Foto: Manuel García
Todo este conocimiento se basa en proyectos de investigación con financiación pública, publicaciones científicas y en la experiencia acumulada en la Estación de Ciencias Marinas de Toralla, integrada en el Centro de Investigación Marina (CIM). Es importante subrayar que, a pesar de la desinformación, este proceso no implica modificación genética, ni transgénesis, ni edición genética, sino que son fruto de la selección natural.
Además de los mejillones con colores vibrantes, desde MytUniSex también exploran nuevas alternativas comerciales. “El mejillón tiene un valor inicial bajo y, aunque con la escasez sube, sigue estando por debajo de la almeja o la ostra”, apunta Ángel Pérez. Por eso, una de las vías que se explora es la creación de productos gourmet a partir de estas líneas seleccionadas, aprovechando tanto las hembras como sus características biológicas. Un ejemplo es la obtención de ovocitos, a partir de los cuales se puede elaborar una especie de “caviar de mejillón”, utilizando técnicas de alta cocina.
Una luz sobre la industria acuícola
El trabajo de las conserveras y bateeiros cuenta con una larga tradición en Galicia. Por eso, introducir innovaciones no siempre resulta sencillo. A este respecto, Ángel Pérez es claro: “La selección genética es un paso que quedaba por dar”. En los períodos de estabilidad no parece urgente introducir cambios. No obstante, el cambio climático y la variabilidad en la disponibilidad de semilla obligan a anticiparse.

Con todo, en la fase actual de desarrollo, la semilla creció con normalidad en las bateas, y el resultado fue prometedor: “La gente del sector piensa que es viable, y salen unos mejillones preciosos”, afirma el investigador. Hasta este momento, se demostró que el producto se puede comercializar.
“Tras el procedimiento inicial, ajustamos y aprendimos”, asegura Ángel Pérez. Ahora están pensando en la posibilidad de patentar parte del proceso de la producción de líneas de mejillón unisex. Este proyecto da respuesta a una sección del sector conservero: cuando hay escasez, se necesita una forma más eficiente de obtener un mejillón con unas características concretas. Y es ahí donde aparece MytUniSex.
Futuro como spin-off
En la actualidad, MytUniSex trabaja en su constitución como spin-off empresarial. Según explica su CEO, Manuel García, el primer objetivo a “muy corto plazo” es producir 800 toneladas de mejilla unisex. A medio plazo, aspiran a desarrollar nuevas líneas para ser referentes acuícolas del mejillón por su resistencia, tamaño, peso y alimentación.
Para eso, su actividad se centrará en la producción y venta a cofradías, distribuidores, agrupaciones de bateeiros y conserveras con bateas propias. Aunque se trata de un sector tradicional, “hay un cambio generacional y las empresas sí que están innovando”, explica. El reto reside en que el sector vaya por delante de las nuevas necesidades, del mercado y de las condiciones ambientales.
“El mejillón de Galicia compite por la calidad, no por su explotación”, asegura el CEO de BenjamINN. Recuerda como, en los anuncios de mejillones, todas las imágenes muestran ejemplares de carne naranja intenso. “Fuera de Galicia puede haber quien llegue a ofrecer este servicio”, advierte García, por lo que considera fundamental que el sector gallego compita desde la excelencia a través de la innovación.
Para eso, es clave acompañar el proceso con un período de formación y aceptación del producto en el mercado. Así, MytUniSex se convierte en un puente que conecta el conocimiento científico y la generación de valor real, innovación y beneficio para la acuicultura y la industria conservera de Galicia.














