Trabajos del buque "Lura", del CSIC, en las rías galegas.

La nueva amenaza del mar

Un estudio conocido semanas atrás dio la voz de alarma: los sedimentos de los entornos de los puertos de Galicia presentan unos altos niveles de concentración de cobre. Expertos en contaminación de todo el mundo reunidos este mes de noviembre en Lisboa convocados por distintas autoridades portuarias europeas, coincidieron en el análisis: cobre y aceites minerales son en la actualidad los principales enemigos de los fondos marinos allí donde hay actividad portuaria. Y aportaron otro dato inesperado, la disminución de otros metales pesados como cadmio, plomo y mercurio. Los científicos coinciden: la contaminación está cambiando.

Los resultados del estudio del Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo, perteneciente al CSIC, resultaron espectaculares. Al menos 12 de las 18 rías gallegas están contaminadas. Vigo y Ferrol presentan los mayores contenidos, con 480 miligramo por kilogramo de sedimento seco. Y la línea costera que va de Bouzas a Teis en Vigo, que es tanto como el núcleo duro de la actividad portuaria de esta ciudad, aparece como la zona más contaminada de Galica, con Bouzas, epicentro de la construcción naval, como zona cero. La parte interna de la ría ferrolana y los entornos de los puertos de Marín y A Coruña también presentan niveles elevados.

Un estudio de Investigaciones Marinas detectó una contaminación elevada en Vigo y Ferrol

“Los resultados del estudio ponen de manifiesto el impacto de la construcción naval y del desplazamiento y fondeo de buques en las rías gallegas”, explica Ricardo Prego, profesor de investigación del CSIC y jefe del Grupo de Biogeoquímica Marina que elaboró el estudio. Prego desliza una primera explicación al incremento de los niveles de cobre detectados en los fondos portuarios. “El cobre se aplica a los barcos en la pintura de sus cascos para evitar que se le adhieran organismos; desde ahí se difunde al entorno marino y finalmente al sedimento”.

La pintura se desprende de los cascos de los barcos con el paso del tiempo o durante la actividad en el puerto. Y no solo de los grandes buques, también de las pequeñas embarcaciones de recreo, con su consiguiente impacto. Las figuras que aparecen en el estudio (Copper in Galician ria sediments: natural levels and harbour contamination) destapan puntos negros próximos a puertos deportivos y pequeños astilleros. “Son focos de contaminación no solo por el trasiego de pequeños barcos, sino en muchas ocasiones por descuidos de los propietarios al pintar el casco en seco, lo que provoca que todos esos residuos vayan al mar”, revela el investigador.

El cobre es un elemento esencial para la vida. El problema llega cuando supera los contenidos de referencia definidos para el sedimento marino. “En ese caso se convierte en un biocida”, explica Prego. Por debajo de 34 mg por kg de sedimento seco, los daños en escasos; sin embargo, cuando se dispara por encima de los 270 mg (110 menos que en las peores zonas de Vigo y Ferrol), aparece la afectación a los seres vivos. Los expertos abogan por abrir un debate sobre los efectos de las pinturas de los barcos en las zonas costeras y valorar la posibilidad de ejercer algún tipo de control, igual que ocurrió con el estaño la pasada década.

Prohibición del estaño

En 2004, España se adhirió al convenio internacional para el control de pinturas contaminantes con estaño, suscrito en Londres en 2001 por 69 Estados. Este documento implicó la prohibición a partir de enero de 2008 de aplicar en la parte sumergida de los buques pinturas con sistemas antiincrustantes que contengan compuestos de estaño que actúen como biocidas. El convenio estableció también controles para la eliminación de este tipo de pinturas, que deben ser recogidas, manipuladas y eliminadas en condiciones ecológicas y de seguridad.El tributilo de estaño, como se comprobó, provocaba entre otros efectos el fenómeno llamado imposex, es decir, el cambio de sexo en especies marinas.

La sustitución del estaño por el cobre alivió la situación, pero solo parcialmente, como revela el estudio realizado por el Instituto de Investigaciones Marinas. El cobre es hoy por hoy el principal enemigo de los fondos marinos junto con los aceites minerales, un subproducto líquido producto de la destilación del petróleo. Crecen el cobre y los aceites minerales mientras descienden los niveles de cadmio, plomo y mercurio, debido a los dragados y al control de otros factores contaminantes. Como si la contaminación quisiese imitar a la energía, no desaparece, solo se transforma.

DEIXAR UNHA RESPOSTA

Please enter your comment!
POLÍTICA DE COMENTARIOS:

GCiencia non publicará comentarios ofensivos, que non sexan respectuosos ou que conteñan expresións discriminatorias, difamatorias ou contrarias á lexislación vixente.

GCiencia no publicará comentarios ofensivos, que no sean respetuosos o que contentan expresiones discriminatorias, difamatorias o contrarias a la ley existente.

Please enter your name here

Este sitio emprega Akismet para reducir o spam. Aprende como se procesan os datos dos teus comentarios.