Muchos de los alimentos que consumimos están conformados por materiales extraídos de algas marinas: mermelada, gelatina, todo tipo de lácteos y productos cárnicos, pan, dulces… Son hidrocoloides naturales que aportan propiedades estabilizantes, gelificantes, espesantes o texturizantes. Ceamsa es una empresa gallega que crea riqueza a partir de estos recursos naturales recogidos de las costas gallegas. Es una líder mundial que exporta hasta el 90% de su producción y acumula en los últimos años varios reconocimientos. El último fue el del consorcio Zona Franca de Vigo, que la reconoció como una de las empresas más punteras de la comunidad.
La compañía fue fundada hace 56 años por el químico Ignacio Alzueta. Hoy es su hijo Íñigo quien dirige la compañía y en la actualidad cuentan con más de 491 empleados entre la fábrica de Porriño (Pontevedra) y la de Filipinas. Según explican desde la empresa, la apuesta por la innovación convirtió la Ceamsa en un “referente I+D+i” dentro de su sector. Sus plantas se basan en tecnología de desarrollo propio, concebida para dar respuesta personalizada a la demanda del mercado a nivel mundial. Desde Porriño, distribuye a los cinco continentes.
La carragenina es una de las bases del negocio de Ceamsa. Se extrae de distintas especies de algas rojas y juega un papel fundamental en la industria alimentaria. Se emplea como gelificante, formador de películas y como espesante. Por ejemplo, podemos encontrarla en los postres lácteos, proporcionando textura y viscosidad; en los batidos de chocolate, para aportar estabilidad y suspensión de cacao; productos cárnicos cocidos permitiendo controlar sinéresis y mejorar la cohesividad y textura natural del producto; y en las gominolas, donde actúa como reemplazo de la gelatina gracias a la textura y elasticidad.
La fibra, la pectina, la carragenina, la goma de garrofín y el alginato son las especialidades de Ceamsa
La fibra CEAMFIBRE se elabora a partir de cáscara de cítricos y también de algas marinas. Tiene gran capacidade espesante y se emplea para reducir el contenido de algunos ingredientes, como la grasa o el huevo; para mantener la forma del producto durante los procesos productivos; mantener la estabilidad de productos emulsionados; evitar la separación de la grasa y el aceite; mejorar la textura del producto o sustituir otros aditivos e ingredientes en el planteamiento final. En definitiva, está presente en las frutas procesadas, en la confitería, panadería y distintos lácteos.
La pectina es uno de los hidrocoloides naturales más versátiles y valorados en la industria alimentaria. Es el estabilizante preferido para los yogures líquidos y bebidas lácteas acidificadas y Ceamsa ofrece una exclusiva línea de productos con distintos grados de esterificación, textura y viscosidad. Otra de las especialidades de la empresa es la goma de garrofín, que es un hidrocoloite extraído del endosperma de las semillas del árbol del algarrobo. Se emplea como espesante y aporta transparencia. Los postres con agua, como las gelatinas, son una de sus aplicaciones.
A partir de algas marrones, la compañía crea también el alginato. Tiene varias utilizaciones en la industria alimentaria, como en los glaseados, procesados cárnicos o postres lácteos instantáneos. Pero también en medicamentos, construcción o comida para animales.














