El proyecto BIOBALVO es una de las múltiples propuestas innovadoras de Extraco, una empresa constructora generalista y de servicios relacionados fundada en Ourense en 1969. Este trabajo persigue la valorización de las conchas de moluscos de las rías gallegas en el ámbito de la construcción, con el diseño y fabricación de morteros, hormigones y mezclas bituminosas respetuosas con el medio ambiente. Es decir, se basa en el empleo de conchas como árido de sustitución en diferentes unidades de obra.
La empresa propone líneas de investigación enfocadas a la bioconstrución con materiales elaborados con este elemento de origen biológico. Los morteros y hormigones diseñados en el proyecto se validaron en prototipos reales, destacando un edificio experimental construido en el Campus Universitario de Elviña (A Coruña), así como diversos tramos experimentales de carreteras. BIOVALVO fue premiado por la Universidad de A Coruña (UDC) y los materiales de construcción obtuvieron el segundo premio en el I Certamen de Materiales Innovadores de Galicia, convocado por la Agencia Gallega de Innovación (GAIN) y la Materioteca de Galicia en noviembre de 2021.
Un departamento de I+D+i propio
Extraco apostó por crear en 2008 un departamento de I+D+i propio, gracias al que llevaron a cabo múltiples proyectos que promueven la sostenibilidad ambiental. Como INNOBIORRESIDUOS, que apuesta por la valorización de residuos agroindustriales para la obtención de bioprodutos de alto valor añadido: los bioasfaltos. De esta manera, a partir de erizos de castañas, podas de árboles o tableros de madera, se podrían producir biosurfactantes.
En la misma línea, CENICIENTA es un proyecto que pone en valor las cenizas de las centrales térmicas mediante el desarrollo de materiales y productos para ecoconstrucción de obra civil y edificación. Su objetivo principal es el uso de las cenizas de fondo que se producen en las centrales térmicas gallegas para la fabricación de morteros, hormigones, elementos prefabricados y mezclas bituminosas, para su puesta en valor en casos reales de construcción, validados a escala real.
Extraco presentó además en el último período el proyecto KEOPS, cofinanciado por el Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial (CDTI). Persigue el desarrollo y optimización de nuevos tipos de hormigones, integralmente sostenibles y de alto valor añadido, basados en el uso de geopolímeros. De esta manera, se implantan estrategias de economía circular en el sector de la construcción, a través de la revalorización de residuos de alto impacto medioambiental.
Se buca sustituir el cemento contaminante
Son Residuos de Construcción y Demolición (RCD) y escorias de arco eléctrico procedentes de la industria siderúrgica. Se busca sustituir el cemento portland, de producción muy contaminante, en morteros y hormigones, recurriendo a componentes de mejor desempeño medioambiental: geopolímeros, materiales a base de aluminosilicatos que dan lugar a materiales más sostenibles y eficientes. Por otra parte, el proyecto ALFILLER pretende emplear el filler de recuperación procedente de las plantas de fabricación de asfalto de EXTRACO para el diseño y producción de nuevos materiales de construcción de base de cemento, valorizando un desecho que en la actualidad va a la escombrera o a un gestor autorizado.
Desde su creación, el departamento de I+D+i de Extraco desarrolló más de 12 proyectos, cuyo objetivo es mejorar el desempeño técnico, económico y medioambiental de la compañía. Extraco permanece en el grupo de las 50 empresas constructoras con mayor nivel de facturación y presencia en todo el territorio español, manteniendo la sede social en Ourense y con capital 100% gallego como marcas de identidad. El crecimiento experimentado en los últimos años motivó su consideración como “gran empresa”, explican desde la compañía: de acuerdo con el último ejercicio cerrado (2021), la empresa contó con 336 empleados y tuvo un volumen de negocio superior a los 59 millones de euros.














