El compostaje de materia orgánica es una práctica que se realiza desde tiempos inmemorables, que se basa en transformar los residuos en fertilizantes a través de un proceso natural de descomposición. Es una forma de disminuir el volumen de residuos sólidos urbanos y regenerar la estructura del suelo, introduciendo elementos como el nitrógeno, el fósforo y el potasio. Esta es la finalidad del contenedor marrón, una iniciativa del Concello de Vigo en colaboración con FCC Medio Ambiente para recoger la materia orgánica en un mismo espacio y transformarla.
Este depósito está destinado exclusivamente a restos de comida, mondas de frutas y verduras, cáscaras de huevos, huesos, conchas de marisco o frutos secos, además de papel de cocina sin tintes, restos de plantas y tapón de corteza. Por el contrario, no se pueden depositar restos de barrer, ceniza, colillas, pañales, productos higiénicos o excrementos de animales de compañía. Así, durante el compostaje, los microorganismos descomponen estos materiales, convirtiéndolos en un fertilizante orgánico, conocido como compost.
¿Cómo se transforma la materia orgánica?
Existen diversas técnicas para transformar la materia orgánica. En primer lugar, el compostaje tradicional, que descompone la basura a través de microorganismos por la presencia de oxígeno, convirtiéndolos en compost tradicional. En segundo lugar, el vermicompostaje, que emplea lombrices —generalmente Eisenia fetida—para acelerar la descomposición, ya que cuando excretan lo hacen en forma de humus, con una concentración de nutrientes superior al compost tradicional. Y, finalmente, está el conocido Bocashi, un sistema de fermentación acelerada de origen japonés que emplea activadores, como el arroz o la levadura.
Los condicionantes
A fin de que la materia orgánica se transforme eficientemente y sin generar olores ni patógenos, hay determinados parámetros que se deben controlar y cumplir. Uno de ellos es equilibrar los materiales marrones —como hojas secas, paja, cartón y serrín— con los materiales verdes —como restos de frutas, verduras, césped y café—. Se suma la regulación de la humedad, que se debe mantener entre el 40% y el 60%: si está muy seco, la actividad biológica se detiene; si está muy saturado, se produce algo conocido como putrefacción anaeróbica.
¿Qué hay después del contenedor marrón?
El objetivo principal del contenedor marrón instalado en Vigo es separar correctamente la materia orgánica del resto de residuos para convertilos en un fertilizante natural rico en nutrientes, que mejore la calidad del suelo y reduzca la necesidad de productos químicos sobre el campo. En consecuencia, el compostaje es una aliada del medio ambiente en esta ecuación, ya que incrementará la fertilidad con la que se podrán producir frutas y verduras más naturales y sanas. Pero va más allá: la función del contenedor marrón también es reducir la contaminación y el impacto del calentamiento global en la vida diaria.














