Catástrofe del Casón en Fisterra

Imagen de TV de 1987 del incendio en el carguero 'Casón' en la costa de Fisterra.

El ‘Casón’, a examen 26 años después

Un estudio incluye el hundimiento del barco en Fisterra entre los accidentes químicos más graves desde el inicio del siglo XX

Catástrofe del Casón en TVG

TVG siguió en directo la catástrofe del ‘Casón’.

El Cason, un carguero de bandera panameña botado en 1969, encalló el 5 de diciembre de 1987 frente a las costa de Fisterra con una carga de miles de toneladas de productos químicos inflamables y corrosivos a bordo. Fallecieron 23 de los 31 tripulantes del navío, todos de nacionalidad china, y se desató la improvisada evacuación de casi 20.000 vecinos. El suceso, sus causas y sus consecuencias ocupa un lugar destacado en un estudio de investigadores catalanes, en el que se repasan los accidentes que han marcado la evolución de la seguridad del transporte y de los procesos de la industria química en España.

Los hundimientos del Mar Egeo y del Prestige son otros de los sucesos que se incluyen en el estudio, realizado por científicos del Centro de Estudios del Riesgo Tecnológico (CERTEC) de la Universidad Politécnica de Cataluña y publicado por el Journal of Loss Prevention in the Process Industries. Los investigadores del CERTEC han revisado las bases de datos mundiales sobre este tipo de sucesos para extraer aquellos que han ocurrido en España desde el siglo XX, casi todos a partir de los años 70, hasta la actualidad. En total, unos 90, de los que el 29% de no dejaron víctimas. En el 63% se produjeron hasta 10 muertes; en el 6%, entre 10 y 100, y solo en el 2% más de 100 fallecidos.

El siniestro provocó una disparatada evacuación de 20.000 vecinos, alertados por la peligrosidad de la carga del buque

El accidente del Casón se cebó con sus tripulantes, pero los vecinos de municipios como Corcubión, Cee o Muxía no olvidarán jamás aquellas angustiosas horas en las que protagonizaron una evacuación tan trágica como disparatada. Como disparatado sería a continuación el traslado de su carga hasta la fábrica Alúmina-Aluminio, con improvisadas barricadas vecinales para impedir el paso de los camiones y el abandono masivo de los aterrorizados trabajadores de la factoría de San Cibrao.

El siniestro del Casón pertenece a ese 44 % de accidentes relacionados con la industria química queocurren durante el transporte de los productos, bien por accidentes de tráfico o, en el mar, por choques de barcos entre sí o con la costa. Es la misma categoría a la que pertenecen los otros dos grandes siniestros vividos en Galicia, los del Mar Egeo y el Prestige.

El carguero Casón embarrancado en Fisterra

El buque ‘Casón’, de bandera panameña, embarrancó en Punta Castelo.

Fue durante una operación de transporte, pero no marítimo, sino por carretera, cuando se produjo el mayor de los desastres padecidos en España: la explosión de un camión propileno en el camping de Los Alfaques, en Tarragona, que dejó 217 muertos y provocó graves quemaduras en otro centenar. Ocurrió en julio de 1978, cuando explotó un camión cargado de propileno licuado, liberando su contenido. Se formó una nube inflamable, que poco después se incendió, arrasando un camping lleno de turistas. “Este accidente marcó un antes y un después en las mejoras de seguridad en el transporte de sustancias químicas por carretera”, señala Eulalia Planas, investigadora del Centro de Estudios del Riesgo Tecnológico, en un reportaje de la agencia Sinc.

“En las últimas décadas ha habido una evolución importantísima en los niveles de seguridad de la industria química y petroquímica, con unos controles y una legislación cada vez más efectivos, aunque es cierto que algunos accidentes fueron los que sirvieron de revulsivo para poner en marcha las mejoras”, explica a Planas.

El accidente pertenece al 44% de los que ocurren durante el transporte, igual que los del ‘Mar Egeo’ y el ‘Prestige’

Esta tipología de accidente se repitió en Lorca (Murcia) en octubre de 2011, cuando otro camión similar y con el mismo material chocó contra uno parado en el arcén de la autopista, causando un incendio, una explosión y la muerte de su conductor. Solo siete días más tarde ocurrió un suceso similar en Torroja (Valencia), afortunadamente sin víctimas. Otro de los casos más estudiados en Cataluña también sucedió en una localidad tarraconense: Tivissa. En junio de 2002 un camión cisterna con gas natural perdió el control por exceso de velocidad y se incendió. Minutos más tarde explotó en una gran bola de fuego, que mató al conductor, dejando dos heridos graves y más de una decena de menor gravedad.

El segundo origen de este tipo de accidentes ocurre en las áreas de procesado de las factorías (19% de los casos), donde suelen comenzar con algún fallo en las bombas o compresores, que acaba incendiando a otros equipos. Una tercera fuente son los tanques de almacenamiento (15%), y el resto, debidos a operaciones de transferencia, manipulación o depósito de los compuestos.

Un ejemplo de explosión en una industria es el que ocurrió en 2003 en la refinería de Repsol en Puertollano (Ciudad Real). El origen fue un fallo eléctrico que favoreció la liberación de gases –como el butano–, que produjeron una deflagración en una unidad próxima a siete tanques cargados con gasolina. Murieron nueve trabajadores y varios resultaron heridos.

El estudio de la Politécnica de Cataluña lo publica el ‘Journal of Loss Prevention in the Process Industries’

Según Planas, este suceso significó un cambio en los análisis de peligrosidad de los procesos e impulsó de forma generalizada los estudios de peligro y operación (HAZOP, por sus siglas en inglés) dentro la industria. En los últimos años las compañías españolas también han implementado diseños más seguros en sus instalaciones –por ejemplo, con esferas protectoras y cubiertas de hormigón que evitan las bolas de fuego–, así como mejores sistemas de operación y gestión de los procesos.

La investigadora destaca que, en general, los accidentes han servido para activar la investigación en seguridad dentro de este ámbito, donde el CERTEC –fundado en 1992 por el profesor Joaquim Casal– y la Universidad de Zaragoza actuaron como pioneros, además de motivar nueva legislación. De hecho un suceso que ocurrió en los años 70 en una planta química de Seveso (Italia) ha dado nombre a la directiva de la UE relativa al control de los riesgos por accidentes graves en los que estén implicadas las sustancias peligrosas.

Esta normativa obliga a los países europeos a identificar sus instalaciones industriales con riesgos –en España hay unas 600–, así como a adoptar las medidas de prevención oportunas. La directiva Seveso se actualizó en 2012 para reforzar la participación ciudadana e introducir normas más estrictas en las inspecciones, y la aplicación de su última versión será obligatoria a partir de 2015.

2 respostas a “El ‘Casón’, a examen 26 años después”

  1. Agustin Rivas

    Vaya tonteria que dice el Sr. Jesus Martinez, Fisterra esta perfectamente escrito, tanto en castellano como en galego y si no lo cree que lo busque en el diccionario de la RAE

  2. Jesús Martínez

    Hola, buen artículo. Solo una rectificación ortógráfica. No puedes escribir palabras en otro idioma distinto del general del texto, y si lo haces ha de ser entrecomillado o en cursiva para destacar que lo hace por alguna razón de referencias técnicas, humorísticas o literarias. Así, no puedes escribir Fisterra (un error muy común hoy día, no se porqué), u na palabra gallega, si el texto está escrito en castellano.
    Un abrazo.

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