Fran Saborido en el campus de la Universidad de Arabia. Foto: GCiencia
Fran Saborido en el campus de la Universidad de Arabia. Foto: GCiencia

“En medio del desierto y en cuatro años, Arabia ha alcanzado a Yale”

El centro de investigación de moda en el mundo es un oasis en medio del desierto. Científicos de 120 nacionalidades trabajan allí gracias al incesante flujo de los petrodólares. La familia real saudí sufraga esta universidad, en un recinto fortificado donde hay cines y las mujeres pueden conducir. Saborido nos cuenta su experiencia.

-¿Cuál es el objeto de su investigación en Arabia Saudí?

-Mi línea de investigación desde hace décadas es la ecología reproductiva de peces aplicada a las pesquerías. Necesitaba profundizar y estudiar los factores que determinan el cambio de sexo en especies hermafroditas, muchas de las cuales tienen interés pesquero, como la maragota, o los meros y usar para ello nuevas y avanzadas tecnologías. Diversos factores pueden alterar la tasa de cambio de sexo y alterar el equilibrio de las poblaciones explotadas. Y esto hay que considerarlo en la gestión pesquera.

 -¿Con qué especies trabaja en el Mar Rojo?

-En el Red Sea Research Center trabajo con una especie de mero muy apreciada aquí, el Najil, y con el pez payaso. Esta última no tiene interés pesquero, pero me sirve de modelo para testar diversas hipótesis. Para ello colaboro en un proyecto dirigido por la Doctora Casas.

 -¿Cómo es la experiencia de cambiar el Instituto de Investigaciones Marinas de Vigo por investigar en Arabia?

-Los ecosistemas son radicalmente diferentes: el Atlántico Norte y el Mar Rojo, pero eso me permite expandir mis conocimientos y tener una visión más global de la investigación. Por otro lado los recursos económicos son muy superiores aquí, con disponibilidad de tecnologías que no son accesibles, o no fácilmente, en España. En este aspecto la experiencia es muy positiva. No obstante, la investigación que realizo es a corto plazo, mientras que en el IIM se puede realizar una investigación a más largo plazo que pueda responder a la problemática de la pesca gallega y europea, que es mi objetivo.

-O sea, que lo suyo sigue siendo el IIM de Vigo…

-Sí, trabajar en el IIM es una experiencia única, tanto por su importancia investigadora como por el entorno en el que se encuentra. Esperemos que los recortes que se están sucediendo no acaben con una investigación tan notoria como la que lleva realizando el IIM desde hace décadas.

“La situación actual, de sólo emigración, es un tragedia para la ciencia y la sociedad”

-Arabia no tenía una tradición investigadora, ¿cómo surge un centro así en medio del desierto?

-Surge como una apuesta muy fuerte del país, y en especial de su rey, para desarrollar una investigación multidisciplinar, de excelencia y tecnológicamente avanzada en Arabia Saudí, con el objetivo de reavivar la ciencia en el mundo islámico. De hecho es la segunda universidad del mundo en financiación, sólo por detrás de Harvard. Tan sólo tiene 4 años de vida pero ya es una de las más productivas en términos de investigación, alcanzando unos niveles similares a los de la Universidad de Yale, por poner un ejemplo. Bien es cierto que la inversión económica es enorme. Debido a la falta de tradición investigadora saudí, en un primer momento el grueso de los investigadores son extranjeros, pero la idea es ir equilibrando este hecho y fomentar la investigación en Arabia Saudí. Es una visión a largo plazo, pero que ya da frutos a corto plazo.

-Es de suponer que otros científicos del mundo trabajan ahí, ¿son una comunidad multicultural? ¿Hay muchas nacionalidades?

-Hay científicos de todo el mundo, de más de 120 nacionalidades, y muy distribuidos, de tal forma que no hay ninguna nacionalidad que domine. Esto produce un ambiente multicultural con gente de Japón, Sudeste Asiático, India, Oriente medio, África, Australia,  Norte y Sudamérica, y por supuesto Europa. Y la gastronomía es increíble. El ambiente a la hora de comer en el comedor principal (The diner) es impresionante.

-¿Y qué ocurre con los estudiantes?

-Que pasa lo mismo, provienen de más de 80 países, principalmente chinos, indios y saudíes en tercer lugar. Hay que destacar que todos los estudiantes tienen un salario, además de residencia gratuita.

¿Se nota el contraste cultural de alguna forma? ¿Genera dificultades en el trabajo o la vida diaria?

La Universidad está en un campus amplísimo, con residencias, supermercado, clínica, cine, restaurantes… donde vivimos unas 5.000 personas. Este campus está aislado, y la entrada está muy controlada. Las normas en el campus son las habituales fuera de Arabia Saudí. Las mujeres pueden conducir y no tienen la obligación de cubrirse el cuerpo con la abaya ni la cabeza con pañuelo. Y hombres y mujeres trabajan juntos. Otro ejemplo: tenemos cine, que está prohibido en el país. Todo perfectamente normal para los estándares europeos.

-Así que no existe contraste cultural con el mundo saudí…

-Cuando vamos a la ciudad más cercana, Yeda, entonces el contraste se hace evidente. No es como el de todos los países, del que siempre es interesante observar y aprender. El contraste deriva de la limitación de muchas libertades, especialmente para las mujeres. Las dificultades en esos momentos se hacen palpables, pero no en el trabajo o en la vida diaria, porque vivimos en un oasis.

-¿Puede ser Arabia un ejemplo de que la inversión en ciencia es rentable?

Los países con un índice de desarrollo humano (IDH) más elevado son aquellos que más invierten en investigación. La inversión en ciencia es rentable. Arabia acaba de comenzar esta singladura, pero el objetivo es claro. Esta es una sociedad todavía dominada por los beneficios del petróleo (Aramco es la mayor empresa del mundo), y ciertamente opulenta y desigual, pero esta situación debe tender a quebrarse y la generación de conocimiento, la inversión en ciencia y una economía más diversificada y abierta al mundo contribuyen a ello. Una sociedad con conocimiento es siempre una sociedad más justa e igualitaria.

“Arabia es un ejemplo de que invertir en ciencia puede hacer más justa a una sociedad”

-Todo esto rompe los conceptos de centralidad y periferia…

-Esto es así, y desde hace bastante tiempo, en especial con la llegada de internet. Hoy en día es absolutamente incomprensible que la inversión masiva en investigación se siga haciendo en las dos capitales del estado español (Madrid y Barcelona). En ciencia hoy en día la red de comunicaciones es internet y no las carreteras, ya no se justifica la centralidad, siempre injustificable.

-¿Qué echa de menos ahí ahora mismo?

A nivel profesional la principal carencia en esta universidad es el personal técnico. Acostumbrado a una plantilla de personal técnico excelente en el IIM, y en especial en mi grupo de investigación, la diferencia es notable. No obstante, las desastrosas políticas de recursos humanos de los diferentes ministerios españoles donde la ciencia se ha ido asentado ha puesto en peligro uno de los mejores valores que tiene la ciencia española, por lo menos en el CSIC.

-¿Y a nivel personal?

-A nivel personal, muchas cosas. Por supuesto mis amigos y mi familia y una vida social que aquí es muy diferente. Y claro, el vino y el jamón, ambos completamente prohibidos aquí. Pero estas carencias se compensan con otras muchas cosas que tengo y que encuentro aquí. En todos los lados hay cosas interesantes que disfrutar.

 -Usted es un científico consagrado, ¿qué opina de la actual migración masiva de científicos españoles al extranjero?

-La movilidad en ciencia es parte esencial de la misma. Es cierto que las nuevas tecnologías nos permiten estar en contacto a científicos de todo el mundo y que tradicionalmente los investigadores hemos viajado mucho a congresos o reuniones de proyecto… La movilidad es sumamente enriquecedora científicamente. Sin embargo, en España existe una larga tradición de movilidad de jóvenes científicos, pero muy escasa en científicos sénior. Yo estaría encantado con la emigración de los científicos españoles, si al mismo tiempo hubiese inmigración de científicos (extranjeros y españoles que retornan). Eso sería intercambio de conocimiento y experiencias, lo cual es siempre enriquecedor. El problema es cuando sólo existe emigración, eso sólo lleva al empobrecimiento del país, en todos los sentidos, cultural, social y económico. La situación actual, sólo emigración, es una tragedia para la ciencia y la sociedad española.

1 comentario

  1. Buenas noches,Sr Fran,podría darme información acerca de las becas que ofrece Arabia Saudi para biólogos, ya que mi hija está interesada y la verdad ,nosotros sus padres estamos aterrados .si esta en si mano informarnos se lo agradezco de antemano.Esta claro que la decisión la tomará ella pero es importante que este suficientemente informada de todos los aspectos tanto positivos como negativos y toda la responsabilidad que esta decisión puede acarrearle.
    Reciba un saludo cordial

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