Alkanatur presume de financiar a investigación da UVigo e da USC.

Alkanatur presume de financiar a investigación da UVigo e da USC.

La empresa gallega que previene y trata el cáncer con agua del grifo

La firma se ampara en logos de dos universidades para su 'agua alcalina' también 'indicada' para párkinson, diabetes y depresión

Un reportaje de E. Rolland/M.Rey

Es agua del grifo que, al pasar por un filtro, se convierte en ‘agua alcalina ionizada‘. Y, según la empresa que fabrica el invento, la gallega Alkanatur, pasa a ser un remedio para ‘prevenir y paliar’ las siguientes enfermedades: cáncer, diabetes, osteoporosis, depresión, hemofilia y párkinson. En realidad, no tiene ninguna base científica. Porque el agua carece de esos efectos. Pero el kit completo cuesta 89,95 euros. Y, además, la compañía utiliza sin permiso los logotipos de las universidades de Vigo y de Santiago para avalar su ‘producto milagro’.

La Universidade de Santiago ya ha trasladado el caso a sus servicios jurídicos. La de Vigo se desmarca de la empresa. Y acreditados científicos denuncian que se trata de una patraña: el agua alcalina no tiene ningún efecto sobre el organismo. Para empezar, por algo tan obvio como que, en cuanto llega a los ácidos del estómago, pierde su alcalinidad.

investigamos

Lo que vende Alkanatur no es nuevo: muchas empresas en el mundo comercializan estos ‘filtros milagro‘. Se basan en la idea de una ‘dieta alcalina’, que popularizó en 2002 el libro ‘El milagro del pH’, de Robert O. Young, que vendió cerca de cuatro millones de copias. Young fue condenado en 2016 en California por ejercer la medicina sin licencia y los escándalos por las víctimas de sus tratamientos han sido objeto de grandes reportajes en medios como la BBC.

La teoría parte de un absurdo: nuestro cuerpo está ácido, por culpa de la contaminación, el estrés o la alimentación. Y es necesario rebajar este ácido con una dieta alcalina. Todo en esta fantasía se basa en el pH, que es la medida de la acidez o alcalinidad de una solución acuosa. La escala va de 0 a 14. Cuanto más ácido, más bajo el valor de pH. Y, cuanto más alcalino, más alto. El agua pura estaría en el medio, en un valor neutro de 7. Por su parte, la sangre humana está siempre en valores entre 7,35 y 7,45. Superarlos o rebajarlos es incompatible con la vida.

Pues bien: Alkanatur dice que los filtros de sus jarras ‘alcalinizan’ e ‘ionizan‘ el agua. Y que esto es bueno para el organismo. La realidad es que, cuando la bebemos, se mezcla con los jugos gástricos, formados por ácido clorhídrico, que tiene un pH de 2. El resultado es que el agua deja de ser alcalina en cuanto llega al estómago.

En cuanto bebemos agua alcalina, se vuelve ácida al mezclarse con los jugos gástricos

La empresa gallega agrava el lío sosteniendo que el agua de sus jarras sirve para ‘prevenir’ y también ‘paliar’ los efectos de enfermedades gravísimas, como el cáncer, la hepatitis, el párkinson, la osteoporosis, la diabetes o la depresión. Todas aparecen enumeradas en su página web.

Todo ello no sólo es que no sea verdad. Es que la insistencia de algunas de estas empresas en los milagros de su ‘agua alcalina’ llevaron en junio de 2016 a la publicación de un ‘rewiew’ internacional sobre 8.278 estudios científicos previos. Ninguno nunca estableció una relación entre el agua alcalina y enfermedades tan graves como el cáncer. Ni lo previene ni lo cura ni lo palía de ninguna forma.

Lo curioso es que el agua alcalina ni cura ni sirve para nada. “El agua con pH alcalino no produce ningún efecto en el organismo, ni puede producirlo, y más vale que no lo produzca. Afirmar que con un filtro cerámico, o lo que sea, se consigue un agua alcalina y que eso es buenísimo para la salud es falso. No necesitamos agua alcalina y no tiene ningún efecto (afortunadamente) para la salud”, afirma el doctor Manuel Collado, una autoridad que ha investigado en el CNIO y hoy lo hace en el Laboratorio de Células Madre en Cáncer y Envejecimiento del IDIS de Santiago de Compostela. Collado analiza con detalle este caso en un completo artículo para GCiencia.

Alkanatura y uvigo

Alkanatur Drops S.L.U. es una empresa gallega fundada en noviembre de 2015 por Juan Carlos Novo Barcón y con sede en Ames (A Coruña). Su actividad CNAE es “Comercio al por menor de otros productos en puestos de venta y en mercadillos“. Y desde su web venden las jarras y filtros y ofrecen unos datos pseudocientíficos que el profesor de la Universidade da Coruña Manuel F. Herrador no duda en calificar de “absoluta patraña sin base científica”. “Cuando se adorna una estafa con tantos detalles, llegando a implicar a centros de investigación e intentando manipular la documentación científica, no cabe el beneficio de la duda”, afirma Herrador: “Es un timo, es despreciable, y como suele suceder, es algo más doloroso cuando uno ve que está sucediendo cerca del propio hogar”.

Sin embargo, Alkanatur utiliza logotipos de la Universidade de Vigo y de la Universidade de Santiago en su propia web. E incluso afirma que investiga conjuntamente con ambas universidades. “Nuestra tecnología Alkamicronized Selective ha sido desarrollada en colaboración con el ICG perteneciente a la Universidad de Santiago de Compostela”, presumen en su página.

El director del ICG lo niega rotundamente. Francisco Guitián, responsable del Instituto de Cerámica de Galicia (dependiente de la USC) es claro: “En ningun caso Alkanatur contrató con este Instituto tal desarrollo, ni existe ningún informe nuestro en este sentido”. Y añade que la frase de Alkanatur “no responde a la realidad“.

Francisco Guitián (USC): ‘Lo que afirma Alkanatur no responde a la realidad’ 

El malestar en la Universidade de Santiago es enorme, de modo que han trasladado el caso a sus servicios jurídicos, por si fuese pertinente formalizar una demanda. Porque lo que realmente encargó Alkanatur fue un análisis de la potabilidad del agua filtrada y de la composición cerámica de su filtro. “El desarrollo del filtro de Alkanatur es responsabilidad exclusiva de la empresa. En ningún caso Alkanatur contrató con este Instituto tal desarrollo, ni existe ningún informe nuestro en este sentido”, subraya el doctor Guitián.

Además, el ICG denuncia que sus informes sobre el agua y el filtro han sido manipulados para exhibirlos en la web de Alkanatur: “Los informes nuestros que figuran en la páagina web no están reproducidos literalmente. Tienen partes borradas o añadidas, en contra de la prohibición que se incluye en nuestros informes”. Tampoco tiene permiso Alkanatur para publicar el logotipo del ICG ni de las certificaciones de calidad, según destacan en la universidad compostelana.

Como curiosidad, Francisco Guitián, que evidencia un gran malestar con estos hechos, destaca que el responsable de Alkanatur J.C. Novo, les hacían preguntas pintorescas desde una perspectiva científica: “cosas curiosas tales como la posibilidad de que el filtro transmutara unos elementos en otros, si los cloruros pueden transformarse en fosfatos, si existen clusters de moléculas de agua con efectos biológicos o si la fisica cuántica tiene algo que ver con el funcionamiento del filtro”. Por decirlo claramente: estas cuatro cuestiones no tienen ni pies ni cabeza en química, física ni biología.

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Con la Universidade de Vigo hay un problema añadido: porque en realidad sí hizo una investigación contratada por Alkanatur. El Departamento de Química Analítica e Alimentaria, radicado en Ourense, hizo un experimento con ratas de laboratorio para analizar si el agua filtrada en estas jarras podía mejorar algún parámetro de la Diabetes tipo 1. El estudio afirma que mejora un marcador de esta enfermedad, con los niveles de catalasa en el páncreas. Sin embargo, la catedrática María Anunciación Lafuente, que aceptó hacer este trabajo y es quien lo firma, destaca que los resultados no son extrapolables a humanos.

Aún así, Alkanatur difundió una nota de prensa que fue recogida por numerosos medios de comunicación. La UVigo destacó, a preguntas de GCiencia, que no tiene nada que ver con la difusión de esa información.

Aún así, Alkanatur lo anuncia en su web como un hallazgo de que su agua alcalina mejora la diabetes tipo 1. Y también incorpora el logotipo de la UVigo, afirmando que “con la compra de cada producto Alkanatur se financian diversos estudios de investigación, que están siendo desarrollados por la Universidad de Vigo, sobre los efectos saludables derivados de la ingesta del agua obtenida mediante las jarras Alkanatur”.

GCiencia contactó telefónicamente con la catedrática Lafuente, que manifestó estar de baja y rehusó comentarios. Los investigadores postdoc que trabajan en el mismo departamento tampoco hicieron comentarios, al remitirse a la catedrática que dirigió la investigación. Al igual que en la USC, los servicios jurídicos de la UVigo estudiarán la presencia de su logotipo en la web de Alkanatur y es probable que pidan su retirada en las próximas horas.

En cualquier caso, una empresa gallega promete con agua del grifo filtrada ‘prevenir’ y ‘paliar’ los efectos de dolencias tan graves como cáncer, hemofilia, diabetes, párkinson, osteoporosis y depresión. Y consigue contratar un experimento con la UVigo. Al tiempo que utiliza los logotipos de las universidades gallegas para dar credibilidad a su producto. Que se vende por poco menos de cien euros y que, en realidad, es una patraña. Todos los estudios científicos certifican que el agua alcalina ionizada no tiene beneficios para la salud de ningún tipo.

Aquí puedes leer el reportaje en gallego

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