Gaia

El satélite 'Gaia', marcado en rojo, visto desde el Telescopio VLT del Observatorio Europeo Austral en Chile. / ESA

El ‘Gaia’ se camufla entre las estrellas

Primeras imágenes de la ESA del satélite, lanzado el pasado 19 de diciembre con la colaboración de un grupo gallego de investigadores

El pasado 19 de diciembre, la Agencia Espacial Europea (ESA) lanzó el satélite Gaia desde el Puerto Espacial en la Guayana Francesa. Fue un hito para la ESA, pero también para la tecnología gallega, que colaboró intensamente en el proyecto a través del Grupo Gaia Galicia, que siguió aquel hito histórico en una jornada de nervios desde su cuartel general en el salón de grados de la Facultad de Informática de la Universidad de A Coruña. Transcurridos dos meses, el satélite es ya un punto blanco que se camufla entre un sinfín de estrellas.

Las imágenes que ha facilitado la ESA permiten observar su satélite (en la imagen, marcado en rojo), visto desde el Telescopio VLT del Observatorio Europeo Austral en Chile. En  la actualidad se encuentra a 1.5 millones de kilómetros de nuestro planeta, en órbita a un punto virtual del espacio conocido como L2. Desde este puesto de observación privilegiado, Gaia escaneará de forma continua el firmamento durante cinco años para cartografiar mil millones de estrellas en la Vía Láctea.

El Grupo Galicia, y particularmente la Universidad de A Coruña, participaron en el desarrollo de la misión y lo harán también en el análisis de los datos que se obtendrán durante los próximos cinco años, plazo de duración de la misión. Su trabajo será de computación, una labor especializada y sofisticada que demuestra el alto nivel de la informática y la astrofísica en Galicia. Una exposición en la Domus de A Coruña, Mil millóns de ollos para mil millóns de estrelas, analiza los pormenores de la investigación.

El Grupo Galicia

Un papel fundamental en el Grupo Galicia lo han desarrollado la astrofísica Minia Manteiga, el catedrático de Informática Bernardino Arcay, la doctora en astrofísica de la Universidad de Vigo Ana Ulla o los ingenieros e informáticos José Carlos Dafonte y Diego Fustes. En la mismión también participa el Centro de Supercomutación de Galicia (Cesga).

Las observaciones de Gaia permitirán elaborar un mapa de la posición y el desplazamiento tridimensional de las estrellas con una precisión sin precedentes, lo que nos ayudará a comprender mejor el origen y la evolución de nuestra Galaxia. Pero para ello, Gaia necesita determinar la ubicación de las estrellas con un grado de precisión extraordinario: el equivalente al que sería necesario para detectar desde la Tierra una moneda de Euro posada sobre la superficie de la Luna. Sin embargo, para que esto funcione también hace falta conocer con precisión la posición del satélite en el Sistema Solar.

Afortunadamente es posible – aunque no fácil – observar a Gaia con un telescopio desde la superficie de la Tierra, ya que su gran parasol y las estructuras como los paneles solares o la antena reflejan luz difusa. A esta gran distancia, el brillo de Gaia es un millón de veces más débil que el límite observable por el ojo humano.

Una red de pequeños y medianos telescopios está monitorizando a Gaia a diario para determinar su posición en el firmamento. Estos datos se envían al Centro de Operaciones Espaciales de la ESA para reconstruir la órbita del satélite, lo que permite determinar su posición con una precisión de 150 metros, y su desplazamiento con un margen de 2.5 mm/s.

Estas dos imágenes, tomadas en un intervalo de 6.5 minutos el pasado día 23 de enero, son el resultado de una estrecha colaboración entre la ESA y el Observatorio Austral Europeo para observar a Gaia.

Deixar unha resposta

XHTML: Podes empregar estas etiquetas: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>

POLÍTICA DE COMENTARIOS:

GCiencia non publicará comentarios ofensivos, que non sexan respectuosos ou que conteñan expresións discriminatorias, difamatorias ou contrarias á lexislación vixente.

GCiencia no publicará comentarios ofensivos, que no sean respetuosos o que contentan expresiones discriminatorias, difamatorias o contrarias a la ley existente.