Leonardo da Vinci, Homo Universalis, xunto ao home de Vitruvio.

Leonardo da Vinci, Homo Universalis, xunto ao home de Vitruvio.

Homo Universalis

“La simplicidad es la última sofisticación” (Leonardo Da Vinci)

El ser humano y su ansia por conocer, entender el mundo, saber quiénes somos, avanzar,… ha dejado un legado imborrable. A todos nos suenan Galileo Galilei, Nicolás Copérnico, Issac Newton como figuras del Renacimiento científico. Tenemos a Botticelli, Rafael y Miguel Angel que son genios del Renacimiento artístico. Sin embargo, esta vez me gustaría hablar de un genio singular, de los más prolíficos y multidisciplinares, de una de las mentes más influyentes de toda la historia, el hombre orquesta del conocimiento humano: Leonardo da Vinci (1452-1519).

Máquina voadora de Leonardo.

Máquina voadora de Leonardo.

Sin duda, Da Vinci es el prototipo absoluto del Humanismo renacentista donde los intelectuales decidieron observar la realidad “para representar todo lo que en ella se veía de modo más racional, proporcional y equilibrado”. Es el autor de obras maestras tales como La Mona Lisa (o Gioconda), La Virgen de las Rocas y La última cena, entre muchas. Otra de sus obras más conocidas es el Hombre de Vitruvio, una de las imágenes más vistas del ser humano, con sus proporciones perfectas o divinas postuladas por un antiguo arquitecto romano, Vitruvius. Sin embargo, hay muchísimo más. Tanto, que os dejará pasmados.

Se suele decir que el saber no ocupa lugar. Leonardo lo llevó a su máxima expresión y por ello se le considera un genio que abarcó todas las ramas del saber, y para sorpresa de todos, era bueno en todo lo que hacía, tanto en ciencias como en letras como diríamos, casi nada. Da Vinci empezó y acabó muchas obras. Otras de sus ideas tardarían siglos en demostrar su necesidad o utilidad, un ejemplo, las casas prefabricadas. Como el dijo una vez “Los hombres geniales empiezan grandes obras, los hombres trabajadores las terminan”.

Da Vinci planificaba cada uno de sus inventos o proyectos al mínimo detalle. Tanto es así que avanzó muchos descubrimientos de los siglos venideros y muchos de ellos no se llevaron a la práctica por ser demasiado avanzados para su época. Algunos de sus inventos son: la bicicleta, escafandra, tornillo aéreo o primer helicóptero, máquinas voladoras, cañones múltiples, carro blindado, puente plegable, automóvil de madera autopropulsado (se considera la primera creación robótica de la historia), tornillo sin fin, paracaídas, odómetro (algo así como un cuentaquilómetros), la ciudad ideal (más cómoda, eficiente y ordenada), etc. Madre mía! Me pregunto ¿cuánto Cola Cao y Tulipán desayunaba?

El Da Vinci científico anticipa la Ley de Conservación de la Energía

Da Vinci era un gran observador. Esto le ayudó sin duda a comprender que pasaba en la naturaleza y a elaborar teorías físicas. Así, su Ley de la Continuidad dice “La velocidad del agua (del fluido) multiplicada por la sección que atraviesa es constante en todo el trayecto” que es precursora de la famosa Ley de Conservación de la Energía.  Estudió los vórtices del agua y descubrió 400 años antes que Reynolds, el del famoso número, que había dos estados que luego se llamarían régimen laminar y turbulento, tan conocidos en dinámica de fluidos. Además dedujo que el comportamiento del agua (las ondas), es parecido al del aire, lo cual explica la propagación del sonido.

Leonardo_da_vinci,_Assault_chariot_with_scythes

Estudió la anatomía del ser humano tan al detalle, que aún a día de hoy sus dibujos sorprenden por su delicadeza y exactitud. Sus cuadernos, sus imágenes y su técnica precisa describen no solo la mayoría de los huesos y grupos musculares del cuerpo humano, sino  también la rotación de varias articulaciones, la espinal dorsal como nunca se había visto antes, la complejidad de nuestras manos y su movimiento, los vasos sanguíneos y el corazón, representó con precisión las posiciones del feto en el útero materno,… tantas y tantas cosas, todas tan certeras y tan perfectas, que uno se pregunta ¿Cómo fue posible? Sin duda, el poder de nuestro cerebro tiene mucho que decir. Vivan las neuronas!.

Leonardo entendió el efecto que la Luna ejerce sobre las mareas, propuso que el origen de los fósiles marinos en tierra firme (ej: en una montaña) es porque antes dicho territorio había estado bajo el mar; incluso anticipó como se habían formado los continentes, lo que hoy explica la téctonica de placas. Y por si esto fuera poco, para tanta cabeza y pensamiento, no faltaría su libro de cocina.  En definitiva, uno de esos seres humanos que han cambiado el mundo y con creces. Por todo ello y por todas sus contribuciones en tantas y tantas disciplinas, es considerado el Homo Universalis por antonomasia.

Los manuscritos de Leonardo non fueron conocidos hasta el siglo XIX

Leornardo no publicó sus manuscritos que se quedarían en el olvido hasta el siglo XIX, y es aquí cuando realmente se reconoció la grandeza de su obra, tanto científica como técnica. Una pena que casi todo permaneciera en el olvido y sin darse a conocer al mundo durante cientos de años. De no ser así la ciencia hubiese sufrido una gran revolución muchísimo antes, ya en el siglo XVI. Me pregunto ¿donde estaríamos ahora? En la Luna, Marte,…

Por lo tanto y citando varias veces a Da Vinci: “La vida bien aprovechada es larga”. “Aprender nunca cansa a la mente”. “Lo mismo que el hierro se oxida por falta de uso y el agua estancada se vuelve putrefacta, también la inactividad destruye el intelecto”. Por lo tanto, no olvidaros de hacer ejercicio físico y mental porque además de ser actividades neuroprotectoras y buenas para la salud, nuestro cerebro y sus genialidades son las que han cambiado el mundo, para bien o para mal, pero sin duda lo han cambiado. Genios de la magnitud de Leonardo Da Vinci lo atestiguan.

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